Tu empresa está obligada a tener revisor fiscal en 2026 si sus activos brutos alcanzan $7.117.500.000 o sus ingresos brutos llegan a $4.270.500.000, calculados con el salario mínimo de 2025 ($1.423.500) sobre el balance cerrado a 31 de diciembre de 2025. Son los topes del parágrafo 2 del artículo 13 de la Ley 43 de 1990, y basta con superar uno de los dos.

Muchos gerentes se llevan una sorpresa desagradable en marzo, justo antes de la asamblea anual: descubren que su empresa creció tanto el año anterior que ahora la ley los obliga a tener un revisor fiscal. Y lo descubren tarde, cuando las declaraciones de retención en la fuente de enero y febrero ya se presentaron sin la firma de este profesional. ¿El resultado? Para la DIAN, esas declaraciones se dan por no presentadas, desatando multas millonarias.

En este artículo vamos directo al grano: cuáles son los topes exactos para 2026, si tu SAS está obligada, qué pasa si los superas y cómo proteger el patrimonio de tu empresa.

La regla de oro: Los topes de la Ley 43 de 1990

El parágrafo 2 del artículo 13 de la Ley 43 de 1990 es claro. Toda sociedad comercial, sin importar si es S.A.S., Limitada o Comandita, está obligada a tener revisor fiscal si al corte del 31 de diciembre del año inmediatamente anterior cumplió al menos una de estas dos condiciones:

  1. Topes por Activos Brutos: Que sus activos brutos sean iguales o superiores a 5.000 Salarios Mínimos Mensuales Legales Vigentes (SMMLV) — $7.117.500.000 con el SMMLV 2025.
  2. Topes por Ingresos Brutos: Que sus ingresos brutos sean iguales o superiores a 3.000 SMMLV — $4.270.500.000 con el SMMLV 2025.

Presta especial atención a la conjunción “O”. No necesitas cumplir ambas condiciones. Si tus ingresos se dispararon pero tus activos son bajos, estás obligado. Si tienes activos gigantes (maquinaria, inmuebles) pero el año fue malo en ventas, también estás obligado. Puedes confirmar estos topes directamente en la página oficial de la Superintendencia de Sociedades.

Los valores exactos para 2026

Dado que el Salario Mínimo en Colombia se actualiza cada primero de enero, los topes en pesos cambian. Para saber si estás obligado en el año gravable 2026, debes mirar tus estados financieros con corte a 31 de diciembre de 2025 y usar el SMMLV del año 2025 ($1.423.500) para el cálculo.

(Nota operativa: Tu contador debe entregarte el balance de prueba cerrado en los primeros días de enero para cruzar estas cifras con el SMMLV del año anterior. No esperes hasta marzo para hacer esta validación).

¿Las SAS Están Obligadas a Tener Revisor Fiscal?

No todas. A diferencia de las Sociedades Anónimas (S.A.), que siempre están obligadas por ley, una Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) solo debe tener revisor fiscal si se cumple al menos una de estas cuatro causas:

  1. Topes de activos o ingresos: activos brutos iguales o superiores a 5.000 SMMLV, o ingresos brutos iguales o superiores a 3.000 SMMLV al cierre del año anterior (los mismos topes de la sección anterior).
  2. Los estatutos de la sociedad: los socios pueden pactar en el documento de constitución, o en una reforma estatutaria posterior, que la SAS tenga revisor fiscal sin importar su tamaño.
  3. Una norma especial o la supervisión de una entidad de control: por ejemplo, si la SAS está vigilada por la Superintendencia Financiera, opera como propiedad horizontal comercial o mixta, o queda sujeta a un régimen que exige este control por su actividad económica.
  4. La solicitud de uno o más socios que representen al menos el 20% del capital: cualquier socio o grupo de socios con esa participación puede exigir el nombramiento de revisor fiscal ante la asamblea, así la SAS no supere los topes de activos o ingresos.

Si ninguna de estas cuatro causas aplica a tu SAS, puede operar sin revisor fiscal — aunque siempre puede nombrarlo de forma voluntaria como buena práctica de gobierno corporativo.

Otros obligados (Independiente de los topes)

No creas que estás a salvo solo porque no facturas miles de millones. El Código de Comercio y leyes especiales obligan a tener revisor fiscal a las siguientes entidades, sin importar que sus ingresos o activos sean de cero pesos:

  • Todas las sociedades por acciones (S.A.): Siempre están obligadas, sin importar sus activos o ingresos. Las S.A.S. no comparten esta obligación automática — vea las cuatro causas que sí las obligan en la sección anterior.
  • Sucursales de compañías extranjeras: Si tu matriz está fuera del país y operas mediante una sucursal en Colombia, la revisoría fiscal es innegociable.
  • Entidades del sector financiero: Bancos, cooperativas de ahorro y compañías de financiamiento.
  • Propiedades Horizontales (Comerciales y Mixtas): Centros comerciales, edificios de oficinas o conjuntos mixtos. Si la copropiedad es netamente residencial, es voluntario.

Las consecuencias letales de ignorar la norma

El riesgo de no nombrar a un revisor fiscal a tiempo es, literalmente, uno de los más altos en el ecosistema corporativo colombiano. No es una simple sanción administrativa.

1. Nulidad en las declaraciones tributarias

El artículo 580 del Estatuto Tributario establece que las declaraciones que debiendo llevar la firma del revisor fiscal se presenten sin ella, se tendrán como no presentadas. Esto significa que tendrás que volver a presentarlas, pagando la sanción por extemporaneidad y los intereses moratorios correspondientes.

2. Parálisis financiera y de contratación

Unos estados financieros sin el dictamen del revisor fiscal (estando obligado a tenerlo) carecen de validez legal. Si vas a un banco a pedir un crédito de capital de trabajo, te lo negarán. Si intentas renovar el RUP (Registro Único de Proponentes) para licitar con el Estado, la Cámara de Comercio te lo rechazará. Tu flujo de caja y tus oportunidades comerciales quedarán congelados.

3. Sanciones de la Superintendencia de Sociedades

La Superintendencia de Sociedades tiene la potestad de imponer multas de hasta 200 salarios mínimos a los administradores (representante legal y miembros de junta directiva) por incumplir las órdenes legales, lo que incluye la omisión del nombramiento del órgano de fiscalización.

¿Qué hacer si superaste los topes?

Si al cerrar tu contabilidad descubres que superaste los topes, la asamblea general de accionistas o junta de socios debe reunirse en los primeros tres meses del año, nombrar al revisor fiscal y registrar el acta en la Cámara de Comercio.

Este nombramiento no debe tomarse a la ligera. El revisor fiscal no es un empleado tuyo; es un garante ante el Estado. Por lo tanto, no puede ser el mismo contador que lleva la contabilidad de la empresa, ni puede ser un familiar de los socios. Se requiere independencia absoluta — es exactamente el criterio con el que trabajan nuestros servicios de revisoría fiscal.

En AG Contadores, nuestro equipo de Revisoría Fiscal cuenta con la independencia, la experiencia en Normas Internacionales de Auditoría (NIA) y la infraestructura legal para asumir este rol en tu compañía. Contáctanos de inmediato para evaluar el estado de tu empresa y garantizar un empalme sin contratiempos antes de tu próxima asamblea.